Usted, monseñor Satué, nos advierte –sin mencionarnos, por supuesto, como corresponde a un obispo sutil y prudente– de ciertas páginas que, según usted, “usan el nombre de católico en vano.”
Y aunque puede que no seamos tan perspicaces como usted, entendemos perfectamente el dardo. Nos damos por aludidos y, siguiendo su elegante ejemplo, respondemos con una advertencia propia: hoy en día, algunos pastores también pueden representar un peligro para la Iglesia. De hecho, hay ejemplos de sobra.
Hablemos, por ejemplo, de aquellos obispos que, sin reparar en esfuerzos, se dedican a sofisticadas maniobras eclesiales junto a célebres aliados, como Omella y su fiel colaborador Pérez Pueyo, en un creativo intento de arrebatar Torreciudad de las manos de quienes lo fundaron y sostuvieron. Ah, la caridad pastoral se despliega aquí con un celo conmovedor. Es reconfortante saber…
Autor: Jaime Gurpegui
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…


















