Usted, monseñor Satué, nos advierte –sin mencionarnos, por supuesto, como corresponde a un obispo sutil y prudente– de ciertas páginas que, según usted, “usan el nombre de católico en vano.”
Y aunque puede que no seamos tan perspicaces como usted, entendemos perfectamente el dardo. Nos damos por aludidos y, siguiendo su elegante ejemplo, respondemos con una advertencia propia: hoy en día, algunos pastores también pueden representar un peligro para la Iglesia. De hecho, hay ejemplos de sobra.
Hablemos, por ejemplo, de aquellos obispos que, sin reparar en esfuerzos, se dedican a sofisticadas maniobras eclesiales junto a célebres aliados, como Omella y su fiel colaborador Pérez Pueyo, en un creativo intento de arrebatar Torreciudad de las manos de quienes lo fundaron y sostuvieron. Ah, la caridad pastoral se despliega aquí con un celo conmovedor. Es reconfortante saber…
Autor: Jaime Gurpegui
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…


















