Durante seis años, el Líbano ha encadenado crisis casi ininterrumpidas: colapso financiero, explosión del puerto de Beirut, inestabilidad política y, ahora, una nueva guerra que ha provocado un desplazamiento masivo de población y ha llevado el miedo a todos los rincones del país. En este contexto, Mons. Jules Boutros, joven obispo siro‑católico, describe a su pueblo como profundamente cansado, pero enraizado en su tierra, en su historia y en su tradición de fe, con comunidades cristianas que se niegan a abandonar sus aldeas y monasterios que acogen a desplazados cristianos y musulmanes sin distinción.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
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