La sensibilidad no es debilidad en un católico; es la manera en que la verdad del Evangelio se encarna y toca nuestra humanidad.
Ayer vimos al Santo Padre visiblemente conmovido durante la Consagración en la Misa de la Asunción celebrada en Castel Gandolfo. Aquella imagen evocó inevitablemente el recuerdo de su rostro asomado a la ventana del Palacio Apostólico hace exactamente cien días, el 8 de mayo. Gestos así —que algunos podrían reducir a simples muestras de emoción— son, en realidad, la expresión de una convicción profunda.
Para la Iglesia, la compasión no es sentimentalismo ni concesión a modas; es justicia con el ser humano concreto. Las lágrimas al aceptar la elección no son espectáculo; son confesión pública de que el peso de guiar a la Iglesia sólo…
Autor: INFOVATICANA
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….



















