La sensibilidad no es debilidad en un católico; es la manera en que la verdad del Evangelio se encarna y toca nuestra humanidad.
Ayer vimos al Santo Padre visiblemente conmovido durante la Consagración en la Misa de la Asunción celebrada en Castel Gandolfo. Aquella imagen evocó inevitablemente el recuerdo de su rostro asomado a la ventana del Palacio Apostólico hace exactamente cien días, el 8 de mayo. Gestos así —que algunos podrían reducir a simples muestras de emoción— son, en realidad, la expresión de una convicción profunda.
Para la Iglesia, la compasión no es sentimentalismo ni concesión a modas; es justicia con el ser humano concreto. Las lágrimas al aceptar la elección no son espectáculo; son confesión pública de que el peso de guiar a la Iglesia sólo…
Autor: INFOVATICANA
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…



















