Ha pasado un año desde la muerte del Papa Francisco, y hay ausencias que no se comportan como una ausencia. No desaparecen, no se cierran, no se convierten en recuerdo ordenado. Simplemente cambian de forma. Dejan de ser presencia visible para convertirse en algo más difícil de nombrar: una especie de eco que sigue reordenando la manera en que uno mira la Iglesia, el mundo y hasta la propia fe.
Autor: Matilde Latorre de Silva
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…



















