Uf, menos mal. Porque si lo hubiera hecho en latín, entonces sí habría venido el castigo fulminante. Pero al parecer, mientras no se invoque el Dominus vobiscum, todo vale.
Vivimos tiempos fascinantes: se puede bendecir prácticamente cualquier cosa —parejas irregulares, animales de compañía o incluso automóviles recién comprados—, siempre y cuando se haga con sonrisa pastoral y micrófono inalámbrico. Lo que no se puede es celebrar misa ad orientem, ni usar casulla romana, ni pronunciar más de tres frases seguidas en la lengua que durante siglos fue sagrada.
Porque eso sí escandaliza.
El nuevo criterio parece ser sencillo: los pecados graves se gestionan con “acompañamiento”, pero el latín con sanción inmediata. Y así nos va. A la misericordia infinita con los que reinterpretan la moral le acompaña la tolerancia cero con los que aman la liturgia.
Menos mal,…
Autor: Diego Lanzas
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…



















