Vivimos tiempos en que los medios de comunicación actúan como una tormenta constante. Los vientos de las noticias se unen a la lluvia de opiniones que intentan hacernos cambiar de destino en nuestra ruta. Vamos en una barca similar a la que llevaba a los Apóstoles y a Cristo por el mar de Galilea. Lo pueden leer en Mateo 8,23-27, Marcos 4,35-41 y Lucas 8,22-25. Vamos en la pequeña barca de la vida y la tormenta va en aumento. Mientras, parece que el Señor duerme. ¿Cómo es posible que no le importe que nos hundamos? Quizás lo que pasa es que espera que nuestra confianza en Dios nos permita afrontar las tormentas de los medios de comunicación. Lo que sí debemos tener claro es que no podemos poner la esperanza y la confianza en el ser humano. Sobre todo cuando la política se encarga de aumentar más y más, la tormenta que nos rodea.
La confianza para sobrevivir sólo la podemos poner en…
Autor: La divina proporción

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…


















