Introduzcámonos en el túnel del tiempo y situémonos en la ciudad alemana de Dresde, a mediados del siglo XV.

Redacción (23/12/2024, Gaudium Press) Imaginemos cuán paradisíaca debía ser la convivencia de la Sagrada Familia en el seno de la humilde casa de Nazaret y qué hacía el pequeñito Niño Dios cuando al estar con hambre le pedía a su Madre algún alimento.
¿Qué le daría Ella a Jesús? ¿Un pedazo de pan? Si era esto, se trataría, evidentemente, de un manjar de primerísima categoría. Porque si “el aroma del pan es la honestidad del panadero”, conforme se suele decir, ¿cómo sería el olor de una iguaria preparada por la Reina del Cielo y de la tierra?
Intentando imaginar e imitar un pan hecho por la Virgen María para el Niño Jesús, podemos usar una receta de los habitantes de Dresde (Alemania) que preparaban durante el Adviento un pan llamado Stollen:…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
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