Una manera frecuente de despedirse de alguien consiste en decirle «Tenga cuidado, cuídese», manifestando con ello las intenciones y sinceros deseos de bien para los demás, en una sociedad en donde reinan la inseguridad y la sospecha.
Quizás conviene recordar que el lugar del cuidado por excelencia es el hogar. Lugar en donde se cuida, amándolos, a la madre y al padre, al varón o la mujer que están por nacer, al niño, al joven, al enfermo, al anciano.
Pero no solo se cuida a las personas. También está el cuidado de la Patria, en su doble dimensión, espiritual y material. Espiritual, en cuanto conservar la llama viva de la tradición, nuestra historia. Material, en el cuidado del patrimonio común, expresión de nuestra identidad y origen, como, por ejemplo, edificios emblemáticos, parques públicos, etc. Tampoco se puede obviar el cuidado de la naturaleza, en cuanto casa…
Autor: Juan Carlos Aguilera

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















