Nunca es cómodo hablar de la muerte, tampoco escribir acerca de ella. Sabernos abocados a un final irremediable, destructivo y definitivo que desconocemos cuándo acontecerá nos provoca una desbocada inquietud, entre otras cosas porque tenemos interiorizada –estampillada en la información de nuestro ADN– una presunción de eternidad, el barrunto de que no nacimos para vivir un rato más o menos largo y sanseacabó. Si diésemos por hecho aquello de “A vivir, que son tres días”, ¿para qué realizar un solo esfuerzo por la dicha de los otros, si la marea de la muerte borra nuestras huellas, el bien, el mal y el saco sin fondo de nuestras omisiones? Tenemos comprobado que nada nos sacia, que no hay sueño ni quimera que nos realice de una vez, pues aspiramos a más, siempre a más, un más que trasciende el tiempo y el espacio, vectores que no terminamos de entender porque…
Autor: Miguel Aranguren
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…


















