El reciente comunicado episcopal sobre Jumilla no es un pronunciamiento profético, sino un posicionamiento político. La jerarquía no cita a Cristo, ni al Magisterio, ni a las Escrituras: cita la Constitución y la Declaración Universal de Derechos Humanos. Y lo hace alineándose con la Comisión Islámica de España para defender un derecho en clave puramente civil, sin referencia alguna a la misión de la Iglesia o a la verdad del Evangelio.
Al entrar en ese terreno, los obispos dejan de hablar como pastores para actuar como agentes políticos. Y ahí la respuesta no es un “amén” devoto, sino la réplica legítima de quien discrepa. Santiago Abascal, como político y católico, ha respondido como corresponde en el foro que ellos mismos han elegido: el de la plaza pública.
La voz profética de la Iglesia se reconoce porque habla con autoridad moral, no porque repita el…
Autor: INFOVATICANA
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















