Hay tiempos litúrgicos que preparan, afinando el oído. El de Septuagésima pertenece a esa pedagogía de la Iglesia que sabe que el alma humana no pasa de la calle al santuario sin tomar despaciosa y silenciosamente el agua bendita, odiada por el enemigo y por el temor a los contagios. Durante siglos, la Iglesia supo que la Cuaresma —ese gran desierto bautismal— no podía comenzar bruscamente. Antes había que despertar la conciencia, desacelerar el corazón, apagar poco a poco las luces de la fiesta. Septuagésima, Sexagésima y Quincuagésima no eran semanas “de nadie”, sino un atrio: un espacio intermedio donde el alma aprende que va a empezar algo serio. Por eso, no es nostalgia lo que lleva hoy a muchos, sobre todo jóvenes, a redescubrir este tiempo: es hambre de sentido, deseo de coherencia, prevención de pasar demasiado aprisa por los misterios, como si temiera el…
Autor: INFOVATICANA
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos



















