San Boamir, presbítero y eremita. 3 de noviembre.
Su «vita» fue escrita por un contemporáneo suyo, que cita a personas que aún vivían como testigos de lo contado: Vivió en el siglo VI, y fue monje en la abadía de St-Mesmin. Con el paso del tiempo fue creciendo en él el deseo de una soledad más rigurosa y por ello retiró la zona de Maine, donde en lo profundo del bosque construyó una capilla dedicada a San Pedro, y donde vivió durante años. Luego de mucho tiempo de soledad, quiso convertir a otros a Cristo, y comenzó una vida errante de predicación, que llevó durante otros 10 años. Al cabo, junto a otros compañeros, se estableció como eremita a orillas del río Bray. Vivían en silencio, alternando entre oración y trabajo. Ayunaban se abstenían de carne siempre.
Fue comisionado por el obispo San Inocencio de Le Mans (19 de junio) para proclamar el evangelio a la…
Autor: Ramón Rabre
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















