San Salvio de Albi, obispo. 10 de septiembre.
En su juventud fue brillante abogado, y lo dejó todo para ser monje. Fue abad de su monasterio, cargo que dejó para retirarse de ermitaño en un bosque. San Gregorio de Tours (17 de noviembre), cuenta que en una ocasión Salvio cayó enfermo gravemente y pareció expirar. Los monjes y su madre le lavaron y amortajaron, y preparaban el funeral cuando de pronto el santo obispo retomó el color, abrió los ojos y se incorporó diciendo: «¿Por qué, oh Dios, me hiciste volver a este lugar de tinieblas, que es la tierra donde vivimos? Sería mucho más feliz si pudiera haberme quedado allí. Y en vez de eso, tengo que empezar de nuevo con una vida inútil aquí abajo«. Y no dijo nada más durante tres días. Al cabo, reunió a los monjes, y a su madre, y les contó:
«Hace cuatro días, mi celda sacudió sus cimientos, y me mientras me…
Autor: Ramón Rabre
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…



















