San Salvio de Albi, obispo. 10 de septiembre.
En su juventud fue brillante abogado, y lo dejó todo para ser monje. Fue abad de su monasterio, cargo que dejó para retirarse de ermitaño en un bosque. San Gregorio de Tours (17 de noviembre), cuenta que en una ocasión Salvio cayó enfermo gravemente y pareció expirar. Los monjes y su madre le lavaron y amortajaron, y preparaban el funeral cuando de pronto el santo obispo retomó el color, abrió los ojos y se incorporó diciendo: «¿Por qué, oh Dios, me hiciste volver a este lugar de tinieblas, que es la tierra donde vivimos? Sería mucho más feliz si pudiera haberme quedado allí. Y en vez de eso, tengo que empezar de nuevo con una vida inútil aquí abajo«. Y no dijo nada más durante tres días. Al cabo, reunió a los monjes, y a su madre, y les contó:
«Hace cuatro días, mi celda sacudió sus cimientos, y me mientras me…
Autor: Ramón Rabre
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…



















