Este martes, la Basílica de Santa María la Mayor en Roma volvió a ser testigo de uno de los gestos más simbólicos de la piedad mariana: la lluvia de pétalos blancos que, durante el canto del Gloria, cayó desde lo alto de sus artesonados, llenando el templo de una “nevada” en pleno verano romano.
La celebración recuerda el acontecimiento que, según la tradición, marcó el origen de esta basílica: la milagrosa nevada del 5 de agosto del año 358. En una noche de verano, un matrimonio romano, deseoso de dedicar su herencia a la Virgen María, recibió en sueños la indicación de edificar un templo en el lugar donde encontrarían nieve. Al amanecer, contra toda lógica estacional, la cima del Monte Esquilino apareció cubierta de un manto blanco. El Papa Liberio, informado…
Autor: INFOVATICANA
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…



















