¡Qué tenía Asís para ser tan querido por Dios, que suscitó dos almas tan luminosas, como las de San Francisco y Santa Clara! Fue una verdadera Puerta al Cielo esa ciudad.

Redacción (11/08/2025, Gaudium Press) ¡Qué tenía Asís para ser tan querido por Dios, que suscitó dos almas tan luminosas, como las de San Francisco y Santa Clara! Fue una verdadera Puerta al Cielo esa ciudad.
Nace Clara en 1193; tenía 11 años cuando San Francisco dejó la casa del comerciante Bernadone, su padre. Es decir, vio con sus propios ojos cómo la estrella de la vida del santo iba surcando el horizonte y lo iba iluminando con su luz cándida e inocente, luz de estigmatizado de Cristo.
Cuando tenía 18 años fue a la iglesia de San Giorgio a escuchar la prédica de San Francisco de Cuaresma. Y entonces le pidió que le enseñara a regir su vida según “el modo del Santo Evangelio”; desde ahí…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
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