
La historia de San Ignacio de Antioquía —obispo, mártir y uno de los Padres Apostólicos más venerados de la Iglesia primitiva— está envuelta en la grandeza de los primeros testigos del Evangelio. Sin embargo, una tradición antigua y piadosa sostiene un detalle aún más entrañable: que Ignacio fue uno de los niños que conoció personalmente a Jesús, y que habría sido el mismo a quien el Señor puso en medio de los apóstoles cuando les dijo:
“En verdad os digo, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos” (Mt 18,3).
Una tradición de los primeros siglos
Esta identificación procede de algunos testimonios de los primeros Padres y de antiguas compilaciones hagiográficas que recogieron tradiciones orales conservadas en Antioquía y Jerusalén. Según estos relatos, Ignacio era originario de Siria y habría sido presentado ante…
Autor: INFOVATICANA
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…


















