La ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París 2024, aunque firmada por el mismo Thomas Jolly que se encargó de la inauguración, parecía obra de un equipo completamente distinto. Fue comedida, clásica, a ratos aburrida, sin alusiones woke ni blasfemas ni sexuales.
Se recordaron las cifras: 45.000 voluntarios a los que homenajear, 16 días de juegos, 205 delegaciones (de las que 85 lograron medallas) y 10.500 atletas, de los que 9.000 se quedaron a la clausura y salieron al estadio al Stade de France.
El desfile de banderas y atletas fue alegre pero caótico y demasiado largo. La nadadora católica Katie Ledecky llevó la bandera de Estados Unidos, país que el domingo mismo, por la mañana, lograba desempatar con China y lograr alguna medalla más para arañar el primer puesto en el medallero.
Con hiyab en el podio del maratón
Era tradición entregar medallas…
Autor: Pablo J. Ginés
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