Así lo demanda el Papa León. Y lo aplaudo, lógicamente. Una demanda que, a más de necesaria es urgentísima. La Iglesia agoniza y muere sin Sacerdotes.
Me imagino que lo hará, por tanto, con un tono de premura más que notable. Que debe estar a la altura de la tragedia que se está viviendo en la Iglesia desde los años 70 del pasado siglo: la falta de Sacerdotes es tan trágicamente palpable, que se hace imposible de camuflar o de minimizar. E insisto: sin Sacerdotes, NO hay Iglesia: no la puede haber.
Sin Sacerdotes NO hay Eucaristía, ni Sacrificio, ni Gracia, ni Salvación… Porque sin Ella, sin la Sagrada Eucaristía, falta Cristo, falta Dios, falta la misma Trinidad Santa. Sin Sacerdotes nos quedamos sólos y a solas: huérfanos e indigentes. Sin Paraíso Eterno. Estaríamos abocados al Infierno, sin ninguna otra posibilidad.
Autor: José Luis Aberasturi
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Las 35 apariciones de la Virgen María
Descubre aquí las apariciones y el mensaje de las 35 apariciones de la Virgen María más conocidas que la Iglesia Católica reconoce, y también de otras reconocidas en diferente grado…



















