Toda revolución abre una herida en el orden natural de las cosas. Se presenta como una liberación, pero en realidad introduce una inversión del principio: donde antes reinaba la verdad, se instala la voluntad; donde había jerarquía, surge la horizontalidad; donde existía obediencia, se exalta la autonomía.
Y, tras ese terremoto, la historia ofrece solo dos salidas: la contrarrevolución que restaura el orden o la cristalización de la revolución, que se convierte en nuevo dogma y endurece su dominio bajo apariencia de normalidad.
La lógica irreversible de las revoluciones
La revolución no dura: se consolida. Su fuerza no está en el grito inicial, sino en la costumbre que deja. Lo verdaderamente peligroso no es el caos del primer momento, sino la institucionalización del desorden, cuando los herederos de la ruptura aprenden a vivir de ella.
Cuanto más tiempo pasa sin reacción,…
Autor: Carlos Balén
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…



















