Que la reforma litúrgica no constituye una ruptura, sino una constante en la historia de la Iglesia, es una afirmación verdadera. La Iglesia no es un cuerpo inmóvil, ni la liturgia una realidad petrificada. Desde los primeros siglos, la oración católica y la renovación sacramental del Sacrificio del Calvario han conocido desarrollos, enriquecimientos y adaptaciones legítimas. El problema surge cuando esta verdad general se convierte en un principio indeterminado, capaz de justificar cualquier configuración concreta del rito, incluso aquellas que introducen una relación problemática con la tradición inmediatamente precedente. Porque entonces la reforma deja de ser un criterio teológico para convertirse en una coartada hermenéutica. Y la reforma como categoría teológica exige límites.
La Iglesia siempre ha reformado, sí, pero no de cualquier modo ni en cualquier…
Autor: INFOVATICANA
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…



















