En julio volé de Ciudad de México a Madrid. Un vuelo trasatlántico. Despegué en la tarde (hora de CDMX) y, al poco tiempo, por el uso horario, se hizo de noche para luego aterrizar en Barajas más o menos a las 12 p. m. del día siguiente. Soy de los que se pone nervioso al volar, pero una vez que alcanza la altitud de crucero (con el aviso de “cruzando diez mil pies”) y se estabiliza, me vuelvo capaz de disfrutarlo. Algo tiene de especial cuando llega la noche, pasan las horas y uno entra en una atmósfera de silencio y de algunos destellos de las pantallas de cada asiento, así como de movimientos leves (afortunadamente) y esporádicos. Personalmente, me hace pensar en Dios, en lo que ha sido mi vida tratando de seguir a Jesús como el resto de los católicos.
Autor: Carlos J. Díaz Rodríguez
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ó ¿Todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es una cuestión que…


















