Es un hecho: en España, las vocaciones sacerdotales están en caída libre. Las estadísticas son desoladoras. Cada año hay menos curas y más parroquias sin atender, y mientras tanto, las diócesis intentan maquillar la situación con iniciativas que, en muchos casos, solo empeoran el problema.
El discurso de moda, repetido hasta el cansancio por cierta progresía católica, es que los laicos deben asumir más funciones en la Iglesia. ¿El resultado? En vez de ayudar a solucionar la crisis, lo único que hacen es clericalizar a los laicos, haciéndoles creer que su participación pasa por ocupar roles que no les corresponden, mientras el sacerdote se convierte en el chico para todo, menos para lo que debería: cuidar de las almas.
El cura que no tiene tiempo para confesar porque está llevando el sistema de sonido al taller
Hace poco, en una parroquia de un barrio madrileño, un…
Autor: Jaime Gurpegui
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…



















