Hay preguntas que se responden solas, pero conviene formularlas en voz alta:
¿Qué interés puede tener El País en proteger la imagen de un Papa?
No lo hizo con Benedicto XVI, al que convirtió en villano de cada titular. Tampoco con san Juan Pablo II, al que aún hoy le buscan sombras donde solo hay luz. Pero con León XIV —antes Robert Prevost— el celo informativo se transforma en ternura pastoral. De pronto, el diario de Prisa se preocupa por limpiar su imagen, reinterpretar testimonios de víctimas y publicar titulares que suenan más a comunicado episcopal que a periodismo independiente.
El caso roza lo grotesco. El País entrevista durante dos horas a una víctima de abusos del sacerdote “Lute”, en Chiclayo, y luego publica una versión que convierte sus críticas al obispo Prevost en una especie de elogio. Cuando la víctima —Ana María Quispe— exige su derecho…
Autor: Carlos Balén
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















