Hay preguntas que se responden solas, pero conviene formularlas en voz alta:
¿Qué interés puede tener El País en proteger la imagen de un Papa?
No lo hizo con Benedicto XVI, al que convirtió en villano de cada titular. Tampoco con san Juan Pablo II, al que aún hoy le buscan sombras donde solo hay luz. Pero con León XIV —antes Robert Prevost— el celo informativo se transforma en ternura pastoral. De pronto, el diario de Prisa se preocupa por limpiar su imagen, reinterpretar testimonios de víctimas y publicar titulares que suenan más a comunicado episcopal que a periodismo independiente.
El caso roza lo grotesco. El País entrevista durante dos horas a una víctima de abusos del sacerdote “Lute”, en Chiclayo, y luego publica una versión que convierte sus críticas al obispo Prevost en una especie de elogio. Cuando la víctima —Ana María Quispe— exige su derecho…
Autor: Carlos Balén
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…



















