Por San John Henry Newman
María es llamada la Puerta del Cielo, porque fue a través de ella como Nuestro Señor pasó del cielo a la tierra. El profeta Ezequiel, profetizando acerca de María, dice: «La puerta estará cerrada, no se abrirá, y nadie pasará por ella, porque el Señor, Dios de Israel, ha entrado por ella; y permanecerá cerrada para el Príncipe, el mismo Príncipe se sentará en ella». Esto se cumple no solo en que Nuestro Señor tomó carne de ella y fue su Hijo, sino además en que ella tuvo un lugar en la economía de la Redención; se cumple en su espíritu y en su voluntad, así como en su cuerpo.
Eva tuvo parte en la caída del hombre, aunque fue Adán quien nos representó, y cuyo pecado nos hizo pecadores. Fue Eva quien comenzó y quien tentó a Adán. Dice la Escritura: «La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y deseable…
Autor: The Catholic Thing
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…


















