Por San John Henry Newman
María es llamada la Puerta del Cielo, porque fue a través de ella como Nuestro Señor pasó del cielo a la tierra. El profeta Ezequiel, profetizando acerca de María, dice: «La puerta estará cerrada, no se abrirá, y nadie pasará por ella, porque el Señor, Dios de Israel, ha entrado por ella; y permanecerá cerrada para el Príncipe, el mismo Príncipe se sentará en ella». Esto se cumple no solo en que Nuestro Señor tomó carne de ella y fue su Hijo, sino además en que ella tuvo un lugar en la economía de la Redención; se cumple en su espíritu y en su voluntad, así como en su cuerpo.
Eva tuvo parte en la caída del hombre, aunque fue Adán quien nos representó, y cuyo pecado nos hizo pecadores. Fue Eva quien comenzó y quien tentó a Adán. Dice la Escritura: «La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y deseable…
Autor: The Catholic Thing
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…



















