Leí una vez que “solo posees verdaderamente aquello que no perderías en un naufragio”. Es decir, nada. No poseemos ni siquiera la vida, que nos podría ser arrebatada en cualquier momento y sin previo aviso.
Veo, sin embargo, a muchos que viven como si el naufragio no fuera con ellos. Aunque el barco se está hundiendo, se muestran tranquilos porque el agua aún no ha llegado a su camarote, y sestean plácidamente sin querer ver la realidad. Es el egoísmo atroz que atrofia el alma, nubla los ojos y esclerotiza el corazón. “Mientras yo esté cómodo, ya puede hundirse el barco”, piensan. Y luego, cuando es demasiado tarde, se agarran desesperados a un trozo de madera buscando únicamente su salvación, e incluso patean a todo aquel que trata de asirse para no morir ahogado. “¡Es mi trozo de madera!”, gritan. Egoísmo en estado puro hasta los últimos momentos.
Me…
Autor: Álex Navajas

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…

















