En el San Sebastián de los años sesenta había una escritora que tenía por costumbre ir todas las tardes al hotel La Nicolasa para socializar con sus amigas, y lo hacía en su Rolls, conducido por su mecánico perfectamente uniformado. Además del talento literario era una mujer rica, guapa, simpática y elegante, y cuando bajaba del imponente coche inglés y se disponía a subir las escaleras del hotel, cojeaba tan aparatosamente y con tantas muestras de dolor en la cara, que los porteros del establecimiento, o los viandantes que pasaban por la calle, se ofrecían solícitos para ayudarla.
Autor: Álex Rosal
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…



















