La costumbre de arrodillarse, adoptada por los cristianos desde los primeros siglos, perdura hasta nuestros días.

Redacción (30/07/2025 09:15, Gaudium Press) Considerada una conducta bárbara y despreciada por la cultura grecolatina, la genuflexión gozaba de poca estima en la antigüedad. No es difícil comprender la implicación: ¿cómo podía uno arrodillarse ante deidades paganas, seres caprichosos cuya simpatía solo se buscaba para obtener ciertos beneficios personales? Los hombres se humillaban —y lo sabían— a los pies de estos pedazos de piedra, madera o metal.
Solo quienes conocían al Dios verdadero podían concebir la postura más apropiada para adorarlo. De hecho, la genuflexión —una costumbre originaria de la cultura israelita— encierra una visión teológica: las rodillas, que soportan el peso de todo el cuerpo, simbolizan fuerza; por lo tanto, doblarlas…
Autor: Saul Castilblanco Mosos
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…


















