Por fin lo entendió. Mariano suspiró y miró agradecido al enorme Cristo crucificado con quien hablaba cada día. No tuvo ninguna duda que había sido Él -o el Espíritu Santo, eso no le importó demasiado- quien le había abierto su alma para entender cómo podía ser.
Desde que tenía uso de razón había recibido una educación religiosa propia de la época. Bienintencionada, sin duda. Una llamada a la heroicidad que enaltecía corazones. Hombría, castidad, fuerza de voluntad, caballerosidad, generosidad… recordaba cómo llegaba de animoso a su casa después de cada retiro espiritual, pero el buen ánimo se transformaba en tristeza con el primer pecado y la tristeza le llevaba a abandonarse y considerarse un fracasado. Y ahora entendía que en esa época sobró mucho yo -débil- y faltó mucho Él.
¿Cómo podía vivir la vida que Él deseaba para mí si yo ni Le…
Autor: Gonzalo de Alvear

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…


















