Dice un dicho popular que “errar es humano y perdonar es divino”. Erramos porque somos humanos y porque, como humanos, nuestra naturaleza está herida por el pecado original.
La buena noticia es que, como dice San Pablo, “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 15, 20-21). Y aunque por naturaleza seamos débiles, limitados y pecadores, cada vez que acudimos arrepentidos a la confesión, el Señor derrama su gracia sobre nosotros. Nos perdona y nos da la fuerza necesaria para ir superando nuestras miserias.
Si Dios omnipotente nos perdona a nosotros -que, al lado suyo, somos poco menos que una bacteria al lado nuestro-, ¿cómo podemos nosotros, no perdonar a nuestros hermanos por las ofensas recibidas? No siempre es fácil, pero es un mandato imperativo de Nuestro Señor Jesucristo hacerlo. Sin embargo, a mi me parece que hoy, lo que más cuesta no es…
Autor: Álvaro Fernández Texeira Nunes

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
¿Sabes lo que sucede durante la celebración de la misa?
Te presentamos una selección de videos y contenido para que puedas conocer qué pasa mientras asistimos a misa, las cosas que suceden y que no podemos ver con nuestros ojos, pero que no por… seguir leyendo
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…


















