Mosaico de María, Virgen Inmaculada, en la Capilla del Coro de la Basílica de San Pedro, Roma (Italia). / Crédito: Daniel Ibañez/CNA/EWTN.
No podemos celebrar el nacimiento de Jesús en Navidad sin María. Tampoco podemos vivir el Adviento sin la Santísima Madre.
“Entre las criaturas nadie mejor que Ella conoce a Cristo, nadie como su Madre puede introducirnos en un conocimiento profundo de su misterio”, escribió San Juan Pablo II en su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae sobre el Santo Rosario.
Durante el Adviento, entonces, mientras nos preparamos para acoger a Jesús en Navidad, también debemos tomar gozosa y conscientemente el tiempo para celebrar y prepararnos con la Santísima Virgen María. Su intensa y alegre espera de la entrada de su Hijo en el mundo es un modelo para todos los que desean la plenitud de la presencia de Cristo en sus vidas, como se…
Autor:
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…


















