Por Robert Royal
Durante muchos años, me costó tomarle afecto a san Pablo. Sé que no soy el único. El propio san Pedro escribió: «Sus cartas contienen algunas cosas difíciles de entender». Eso es decir poco. Y, además, están las consecuencias de esa dificultad: «que los ignorantes e inestables tergiversan, como hacen con las demás Escrituras, para su propia perdición» (2 Pedro 3:13). Desde la Reforma protestante, con su énfasis en sola fide, erróneamente derivado de Pablo al aislar esa frase de otras que dijo, ha sido aún más difícil para un católico acercarse al «vaso elegido», el gran evangelizador de los gentiles.
Pero a mediados del verano uno desea un respiro de las controversias que ocupan tanto el resto del año. Y por alguna razón, al seguir las lecturas dominicales de los Hechos durante esta Cuaresma y la Pascua, me encontré de nuevo…
Autor: The Catholic Thing
Profecías de al Virgen que se están cumpliendo ahora
Muchos años atrás Nuestra Señora del Buen Suceso describió las catastróficas profecías sobre los siglos XIX y XX, profecías que hoy se están cumpliendo con exactitud. Cuando se dice que…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…



















