Marzo nos recuerda a San José, y conviene decirlo sin rodeos: los hijos necesitan un padre. No es un capricho cultural ni un guiño a la nostalgia; es biología, psicología elemental y sentido moral entrelazados. San José no estaba “de decoración” en la Sagrada Familia. Su presencia no era ornamental: sostenía, protegía, enseñaba y mostraba con su vida qué significa crecer con seguridad, coherencia y responsabilidad.
Autor: Matilde Latorre de Silva
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Los orígenes de Halloween se remontan a los ritos que se hacían los sacerdotes druidas celtas para ofrecer al dios de los muertos. En ellos sacrificaban a personas. Y nosotros los cristianos a quien servimos, celebramos, adoramos y amamos, es al Dios de los vivos… seguir leyendo



















