Marzo nos recuerda a San José, y conviene decirlo sin rodeos: los hijos necesitan un padre. No es un capricho cultural ni un guiño a la nostalgia; es biología, psicología elemental y sentido moral entrelazados. San José no estaba “de decoración” en la Sagrada Familia. Su presencia no era ornamental: sostenía, protegía, enseñaba y mostraba con su vida qué significa crecer con seguridad, coherencia y responsabilidad.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…


















