Cuando era niño, me fascinaba escuchar a mis abuelos hablar de mártires que ellos habían conocido. No en el tiempo de los romanos ni en tierras exóticas de misión, sino ¡en tiempos de mis abuelos y en España! Incluso tenemos en la familia una reliquia de uno de aquellos mártires: un trocito de hueso de un sacerdote ejemplar, que fue a la muerte mansamente, como cordero llevado al matadero.
Eran historias de combate abierto entre la luz y las tinieblas, entre la fe y el mundo, entre la esperanza y la desesperación. Casi como un apocalipsis antes de tiempo. Tiempos de horror y muerte, pero también de fidelidad, heroísmo y gloria.
No me entiendan mal. Soy muy consciente de que el campo de la luz y el de las tinieblas no pueden identificarse por completo con ningún bando en guerra en ningún conflicto humano. Uno de los bandos puede ser muy preferible a otro, como en…
Autor: Bruno Moreno
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…


















