Detrás de la iconoclasia hay siempre odio a la Belleza: un odio a veces incendiado de codicia, a veces disfrazado de coartadas ideológicas, incluso filantrópicas, estéticas o religiosas; pero odio siempre, a fin de cuentas. La iconoclasia es, tristemente, un rasgo constitutivo de la historia humana: allá donde los hombres han estado, han dejado testimonio de su paso por la tierra creando arte, pero también destruyéndolo. Y quizá no haya expresión más nítida del carácter contradictorio de nuestra naturaleza que esta doble pulsión creadora y destructiva, que es apetencia de luz y de tinieblas, amor y odio a la Belleza amalgamados de manera misteriosamente indisoluble.
Alguien podría elaborar una historia del arte que atendiese a la periódica ansia iconoclasta que acomete a las comunidades humanas, no sólo a las más atrasadas o bárbaras, sino también a las más…
Autor: Juan Manuel de Prada
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…


















