A finales del siglo XI, la península ibérica era un mosaico de reinos, credos y fronteras. En ese contexto, el reinado de Alfonso VI de Castilla y León marcó un punto decisivo en la historia cristiana de España. Su empresa no fue solo militar o política: fue, sobre todo, una obra de restauración espiritual.
Entre sus conquistas, la toma de la villa de Mayrit (Madrid) tuvo un significado más profundo que el puramente estratégico. En 1083 —según la tradición—, el monarca logró recuperar la ciudad, hasta entonces musulmana, y quiso dedicar su victoria a la Virgen María, consagrando así no solo una plaza fuerte, sino un corazón que volvía a latir con fe cristiana.
La Virgen escondida: símbolo de una fe custodiada
Las crónicas medievales narran que, antes de la invasión islámica, los cristianos de Madrid ocultaron una imagen de la Virgen dentro de las murallas para…
Autor: INFOVATICANA
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…



















