Autor:
Esta frase forma parte de una de las historias sobre los niños y niñas del Hogar Nazaret que el padre Ignacio María Doñoro de los Ríos contó ayer en la presentación de su segundo libro, «El secreto es Jesús», de la editorial Nueva Eva, que tuvo lugar en la Universidad San Pablo CEU de Madrid.

Continuar leyendo en: www.infocatolica.com
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…



















