Al contemplar el conflicto arriano del siglo IV, que dio lugar al Concilio de Nicea, nos parece distinguir dos grupos de obispos que entran en una seria confrontación. Pero no se distingue muy bien el motivo exacto de la polémica. Para algunos contemporáneos, como el emperador Constantino, la disputa no era necesaria porque se trataba de asuntos secundarios respecto a los dogmas fundamentales de la fe cristiana. Según esta visión, el conflicto debía achacarse a cuestiones disciplinarias o sociopolíticas. Es decir, se trataría en realidad de una desavenencia que no era fundamentalmente teológica. También ha habido entre algunos historiadores la tendencia a infravalorar el aspecto dogmático de la polémica, buscando causas más terrenales.
Autor: Ángel Vicente Valiente Sánchez
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…


















