Juan Antonio Llorente, sacerdote franciscano del monasterio de Gilet (Valencia), ha muerto a los 76 años como consecuencia de los golpes que le propinó en la cabeza un hombre, al parecer drogado, que asaltó el monasterio el pasado sábado, agrediendo e hiriendo a varios frailes. Ha fallecido en el Hospital Clínico de Valencia.
En un primer momento, el sábado se llegó a informar de su fallecimiento, pero horas después se confirmó que seguía con vida. Es este lunes cuando ha muerto.
«Lamentablemente, uno de nuestros hermanos heridos, trasladado al hospital en estado crítico, falleció hoy lunes, a causa de las lesiones sufridas en la cabeza. La Provincia franciscana, sus familiares y allegados lloran esta pérdida irreparable», anuncia en un comunicado la Provincia de la Inmaculada Concepción de la Orden Franciscana.
Un agresor con antecedentes y drogado
Según recogen…
Autor: ReL
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…


















