Tenía yo una tía a la que quería y admiraba mucho. Se llamaba Totora Fernández-España, una gran escritora. Le encantaba mezclar gente, lo consideraba muy enriquecedor para todos y esto era algo que yo admiraba mucho. El resultado era que cuando te invitaba a su casa, nunca sabías con quién te podrías encontrar a tu derecha o a tu izquierda, pero lo que sí sabías era que fuera quien fuera seguro que algo aprendías.
Pues bien, mucho aprendí yo de mi tía Totora, y así se me ocurrió invitar a merendar a mi casa a dos personajes tan antagónicos como José y Herodes. Y, contra todo pronóstico, ambos aceptaron mi invitación. José me dijo que vendría solo pues María había ido unos días a visitar a su prima Isabel. Sonó el timbre y mi esposo fue a abrir la puerta, era José que llegaba puntual. Yo nunca había estado con él en persona, aunque había oído hablar…
Autor: La tierra Prometida
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…



















