Nos guste o no, la enfermedad siempre toca a nuestra puerta. La enfermedad, la propia, la de nuestros seres queridos y la de nuestros amigos, siempre nos duele, nos hace sufrir. Ese dolor nos golpea más, casi hasta inconscientemente, si el que sufre es un niño. Se trunca una vida que está naciendo, creciendo, robusteciéndose.
Recientemente tuve ocasión de hacer un «viaje digital» por el Hospital Universitario Pediátrico Niño Jesús, ubicado en Madrid. Un hospital pediátrico de referencia, tanto en España como fuera de España. Un hospital con unos dos mil profesionales, que atiende cada año cerca de 300.000 niños, la mitad de ellos de fuera de Madrid. El conductor del programa lo describía como «la mayor concentración de superhéroes, unos de pocos meses de vida, otros un poco más creciditos, y otros, igualmente superhéroes con bata blanca (o de otros…
Autor: José Francisco Vaquero
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















