Si alguien preguntara cuál fue la primera “corresponsal” de la Pascua, habría que responder con un nombre que no aparece en los listados de dirigentes ni de expertos: María Magdalena. No fue apóstol en el sentido técnico del grupo de los Doce, no fue escriba ni maestra de la Ley, no fundó ninguna comunidad. Fue, sencillamente, una mujer que llegó a Jesús rota, que dejó que Él entrara en sus heridas más profundas y que, precisamente por eso, se convirtió en la primera voz que se atrevió a decir en voz alta aquello que cambiaría la historia: “He visto al Señor”.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…


















