Cuando celebramos una fiesta de María el corazón se nos ensancha. Hacemos fiesta por tener una madre que siempre nos está esperando. Ella es la que ha pisado la cabeza de la serpiente por decir si a Dios. Guiados por ella, podemos decir que si a Dios en nuestra vida. María es un camino seguro para poder hacer la voluntad de Dios. Jesús fue obediente al Padre. La Madre nos lleva a mirar al Hijo, para que con Él, nosotros podamos hacer en nuestra existencia el designio que el Padre nos tiene preparado.
Autor: Belén Sotos
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Milagros Eucarísticos de los últimos años
Probar la existencia de un milagro como tal puede ser una ardua labor que ha asumido la ciencia a fin de darnos respuestas. Uno de los milagros eucarísticos que más evidenciamos…..



















