Daos niños asesinados y una veintena de heridos en una escuela parroquial de Minneapolis. El atacante irrumpe durante la Misa escolar, dispara contra vitrales y bancos, y se quita la vida. La comunidad católica destrozada, padres buscando a sus hijos, sirenas, policía, FBI, todo el protocolo. En Añastro: silencio administrativo.
La Conferencia Episcopal Española no encontró —hasta el cierre de esta edición— ni un párrafo de condolencia, ni un rezo público, ni una mínima palabra de consuelo por los niños católicos tiroteados en un templo. Ninguna nota “ad hoc”. Ninguna comparecencia. Ninguna urgencia.
La prisa selectiva
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Autor: INFOVATICANA
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