A lo largo de los siglos, la Iglesia ha honrado a la Virgen María con innumerables títulos. Cada uno de ellos busca expresar, de forma limitada pero real, un aspecto del misterio inmenso de su relación con Dios y con nosotros. Pero todos —absolutamente todos— requieren explicación. Si se toman de manera superficial o literal, corren el riesgo de ser malinterpretados, como si colocaran a María en el lugar de Dios o como si le restaran el protagonismo a Cristo. Y sin embargo, cuando se entienden bien, lejos de disminuir a Jesús, nos conducen a Él con más fuerza.
Autor: Jesús María Silva Castignani
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos



















