Llega el momento del Padrenuestro en la misa, y algunos fieles levantan las manos (a no mucha altura) para rezarlo; otros, se toman de la mano. Hay quien dice que lo correcto es no hacer ninguna de ambas cosas.
Cuando se pregunta a los liturgistas, algunos dicen que no está prohibido, mientras que otros señalan que no basta con que no esté prohibido para que se haga, especialmente si rompe la sensación de «unidad» del pueblo.
Es verdad que en su párrafo 42, la Instrucción General del Misal Romano dice que «la uniformidad de las posturas, que debe ser observada por todos los participantes, es signo de unidad de los miembros de la comunidad cristiana congregados para la sagrada Liturgia: expresa y promueve, en efecto, la intención y los sentimientos de los participantes».
Pero es evidente que esta «uniformidad de las posturas» es bastante laxa y no es como la de un desfile…
Autor: Pablo J. Ginés
Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…



















