Si en 2015 se dijese que la pornografía podía ser considerada una pandemia global, que habría colectivos y lobbies con miles de padres presionando para suprimir las pantallas en los colegios o que un gobierno socialista pondría ciertas medidas contra su difusión, probablemente no se habría tomado en serio. Aquel año, los obispos de Estados Unidos publicaban la declaración Crea en mí un corazón puro, cuando aún era anecdótico o residual alertar de que el consumo de pornografía generaba una adicción comparable a la cocaína. Diez años después, son ministros socialistas los que advierten en ella riesgos “especialmente peligrosos” e incluso redactan leyes que obligan a los fabricantes de dispositivos a incluir sistemas de control parental.
Autor: José María Carrera
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…



















