Si en 2015 se dijese que la pornografía podía ser considerada una pandemia global, que habría colectivos y lobbies con miles de padres presionando para suprimir las pantallas en los colegios o que un gobierno socialista pondría ciertas medidas contra su difusión, probablemente no se habría tomado en serio. Aquel año, los obispos de Estados Unidos publicaban la declaración Crea en mí un corazón puro, cuando aún era anecdótico o residual alertar de que el consumo de pornografía generaba una adicción comparable a la cocaína. Diez años después, son ministros socialistas los que advierten en ella riesgos “especialmente peligrosos” e incluso redactan leyes que obligan a los fabricantes de dispositivos a incluir sistemas de control parental.
Autor: José María Carrera
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
7 pasos para una parroquia: de tener «consumidores de sacramentos» a multiplicar los discípulos
«Id y bautizad y haced discípulos», pedía Jesús. Las parroquias, bautizar, bautizan. Bautizan a cualquier bebé que les lleven. Pero ¿hacen discípulos? Un discípulo es alguien que tiene una relación…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…



















