Hay un silencio que ninguna palabra puede llenar: el de unos padres que ven arrebatarse a sus hijos en la misma iglesia donde los habían llevado para asistir a Misa. El eco de los disparos en Minneapolis no resuena solo en los muros del templo profanado, sino en el corazón de toda la Iglesia. ¿Qué puede decir la fe ante un vacío tan brutal? El primer impulso es el llanto, la empatía con esas familias destrozadas. Ningún razonamiento puede aliviar el desgarro de una madre o un padre que ya no podrán abrazar a su hijo.
Y sin embargo, la fe no se detiene en el absurdo del mal, sino que lo atraviesa. Lo ocurrido en esa Misa no fue un accidente ciego: fue un ataque marcado por el sello del demonio, que odia a la fe, odia la Eucaristía y odia la inocencia. El agresor no mató simplemente a unos niños; los mató porque estaban allí, en la casa de Dios, en el acto central de la…
Autor: Miguel Escrivá
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…


















